No se puede aplicar directamente en el paradigma Ganar/Ganar si se quiere ser un buen cristiano.
Primero hago mella en la farsa de que el cristianismo recomienda de algún modo amarse a uno mismo. Me gustaría tener traducciones directas del arameo, pero creo que el poder de Dios para expandir el Evangelio no podría permitir que hubiera una extensión de traducciones tan malas, que no pudiéramos interpretar con una cuota razonable de sencillez las palabras del Evangelio en español.
Dicen por ahí: "Como Jesús dijo: ´Aménse unos a otros como yo los he amado', deberían amarme y yo amar, por lo tanto debo esperar amor y eso es una forma de amarme y por ende, debo amarme".
Creo que esto es falacia, "ámense unos a otros", es un imperativo que al final recae sobre mí hacia otros, quizá puedo esperar amor de otros, pero nunca amarme a mí mismo.
Creo que esto es falacia, "ámense unos a otros", es un imperativo que al final recae sobre mí hacia otros, quizá puedo esperar amor de otros, pero nunca amarme a mí mismo.
Dicen por ahí que "Ama al prójimo como a tí mismo" significa "debes amar a tu prójimo y a ti mismo" cuando claramente es "debes amar a tu projimo como estás acostumbrado a amarte a ti mismo". En todo el Evangelio y las cartas posteriores se ve claramente que esa antigua costumbre de amarse a sí mismo no tiene cabida.
Lo único que le da defensa al cristiano ante una derrota, es la posibilidad de no ser siempre manso, sino a veces astuto, sin embargo esto está claramente en el contexto de la evangelización y la astucia es exclusivamente para evangelizar, no para defenderse o salvarse uno.
Ahora sí, en vista de que nos toca ofrecer la otra mejilla, caminar un kilómetro más, perder la vida, humillarnos, servir, soportarlo todo, creerlo todo, dar y hacer lo que nos pidan. me parece que el cristiano debe aplicar responsablemente un pierdo/ganas mundano para obtener un gano/ganas espiritual y su Fe le hace considerar que este ganar/ganar finalmente se manifieste en lo mundano.