sábado, 19 de noviembre de 2016

El equilibrista

Podría partirse de que una actitud es buena por ser productora de aprendizaje, pero sobre todo, porque produce creatividad. Convendría estudiar es aquello que genere alternativas. Esto podría parecer obvio, sin embargo, genera una motivación diferente, puede cambiar el enfoque.

El problema con eso, es que muchas veces la especificidad de un problema hace pensar que solamente puede resolverse de un cierto modo; pero esto confirma mi necesidad: la solución del problema no está en parcharlo, sino en ir más allá, o sea, comprender mejor el procedimiento al que se acude en cada situación. Esta labor, se podría decir que sería inútil si se estuviera en un ambiente de producción, sin embargo, el ideal de cualquier trabajador es tener el conocimiento suficiente para sotenerse en producción pudiendo darse el lujo de tomarse el tiempo para estudiar a fondo el funcionamiento de cualquier procedimiento que le genere dudas.

Para eso claramente hay que trabajar y de algún modo, el trabajador debe estimar que en la actualidad esa es también su tarea en la oficina, aun cuando él mismo no se haya abierto ese espacio, precisamente porque deberá írselo abriendo poco a poco. Sin embargo, el tiempo libre le puede servir para avanzar sin ninguna culpabilidad hacia la resolución de los problemas desde esa perspectiva. Aunque debe seguir midiendo y considerando cierta prisa, pues no es sano el relajo total, también debe comprender que mientras más respeto tenga el espacio de lo investigativo en un nivel de profundidad que se produzca de la búsqueda exhaustiva y la comprensión de los resultados, podría ser que a la larga tenga cierta autonomía, ya sea como trabajador independiente o como colaborador. Para esto hay que aclarar que el colaborador no siempre es menos autónomo que el trabajador independiente, pues dependiendo de su conocimiento, puede dedicarse a las labores de su preferencia.

Podría considerarse que con esto se pretende que alguien, siendo colaborador o no, podría decidir hacer lo que le da la gana; hay algo de eso, pero es dentro del marco de estudio y soluciones planteadas por los acuerdos y no se cuestiona que límites siempre van a haber.

Aunque en cierto modo, se puedan encontrar algunos huecos teóricos en lo dicho, creo que a nivel de ensayo tiene valor, pero no para motivarse a la deconstrucción o crítica del texto, sino a la puesta en práctica del mismo. Por otro lado, la seria implicación de considerarlo de modo acrítico es que no se puede partir desde el dogma para caminar hacia el resto y es ahí donde uno se detiene a pensar nuevamente si sería mejor desmenuzar lo anterior. La respuesta más tentadora y a la vez relativamente satisfactoria, es la de que será, de por sí, necesario realizar una segunda pasada (y otras más sucesivas, probablemente hasta la muerte) en un momento dado, cuando la necesidad lo amerite.

Podría verse lo anterior como algo paradójico, pues de algún modo contradice el ideal investigativo planteado; sin embargo, más bien brinda la oportunidad de indicar lo que sería una comprensión lograda por la búsqueda exhaustiva: aquella que permite la apropiación de una solución en cuestión.

Sería sumamente aburrido pensar nuevamente en la necesidad que se tendrá de reapropiarse de la solución cuando se le encuentren defectos, inconsistencias o carencias, pues cada uno de estos “errores en el sistema” deberá encargarse de demostrar la falta de apropiación.


Esto da pie a una síntesis muy valiosa, pues encuentra un punto de partida para mejorar el equilibrio en la cuerda floja que hay entre lo teórico-racional y lo empírico-sensible. Claro, por hablar de eso siento de inmediato siento que me cae en la cabeza y me golpea un libro de los más pesados: la Crítica de la Razón Pura. Cuando lo tengo en mis manos y me lo quiero apropiar, recuerdo que no le pertenezco a él ni él a mí, en casi ninguna de sus partes; solo me quedó aquello que escuché en una explicación del libro sobre los juicios sintéticos a priori y todo ese enredo que nunca me cuajó ni me aterrizó. Si yo me resulevo con un textillo propio que intenta hacer equilibrio (ojalá fuera como el equilibrista de “Así Habló Zaratustra” de Nietczhe, posterior a Kant) a partir de motivaciones ingenuas, en un entorno de producción vulgarizado por la inmediatez, como lo son casi todos en este lado del planeta ¿Debería primero apropiarme de La Crítica de la Razón Pura para establecer la diferencia y mejorar los procesos que dependan de mí?

En todo caso mi "textillo vulgar" tendría que acompañar la lectura de la Crítica de la Razón Pura, pues es del que vengo apropiado, valga decir, a partir de la experiencia.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Angular.js, la Deconstrucción y el Fresco Leche

De la noche a la mañana no se va a resolver nada; es importante tener eso en cuenta.

He estado pensando en Angular.js, algo que no me he podido sacar de la cabeza. Actualmente no me sirve para nada, pero da la sensación de que es una ventana hacia algunas oportunidades. De pronto, se considera que tales oportunidades en realidad no existen. Se podría considerar la posibilidad de que en realidad sí existan y no es una estupidez querer tener oportunidades; de pronto ese tema está muy comercializado, de pronto uno quisiera, más que buscar oportunidades, buscar alternativas a la palabra oportunidad, puede parecer una enfermedad, pero a mí personalmente me dan ganas de ser eso: el que le busca una alternativa a la palabra oportunidad, o bien, en este caso, deconstruir la palabra oportunidad. ¡Qué ganas de hacer eso! Sin embargo ¿Qué utilidad tiene deconstruir esa palabra? Ni siquiera sé que es deconstruir y al final, cuando ya sepa lo que es, aun no voy a saber para qué quería deconstruir esa palabra. Al final asusta quedarse en el absurdo.

Entonces ¿para qué deconstruir una palabra? Uno se detiene a pensar que tal vez lo mejor es dirigirse hacia otra cosa; mejor deconstruir otra cosa, mejor no deconstruir ni siquiera la palabra deconstruir, sino alguna otra cosa, pero eso es solo si quiero. Desearía querer deconstruir la palabra deconstruir, pero no quiero desear eso. Desde todo punto de vista estoy enredado, por falta de un límite y de un sostén.

Solo queda ir hacia el otro lado, cambiar de la dirección que conlleva al análisis obsesivo hacia alguna que sea la dirección inversa. Sin embargo, podría insistir en la búsqueda y decir “quiero quedarme en la etapa de anáilsis y quedarme allí navegando, pues ese soy yo”. Porque aunque ahí me encontré y ahí no me encontré tampoco, lo importante es que ahí me quedaría; de pronto eso es aquello que generaba angustia y punto.

Pero ahí no termina, eso es lo bonito, como que se le asigna un punto final, que parece ser el dichoso, pero es en realidad un punto y aparte, al final. Y claro, no es al final. Es bastante entretenido, cuando de pronto se llega a considerar que se realizó un gran descubrimiento y tiene algo especial: no es de tipo eureka, o sea, no es un caso donde todo se acomoda. ¿Qué tiene de bueno que no sea eureka? Me atreveré a decirlo nuevamente, porque en vez de construir, deconstruye.

Me encantaría que esto signifique que me muestro como un sujeto sujetado, pero no del sistema predominante, sino de la estructura que fomenta, en este caso, la filosofía más contemporánea posible, que sin ser la de Derridá, sí la que tiene más influencia inmediata de este, considerándolo el más reconocido académicamente. Sin haber estudiado yo filosofía académicamente, me atrevo a decirlo ensayísticamente.

Cuando comencé a escribir esto quería hablar sobre Angular.js y no salir de allí, pero he terminado hablando de Derridá y me pregunto ¿Por qué no quiero salir de Derridá? ¿por qué de pronto llama tanto la atención el tema de la deconstrucción?

Después de unos minutos decido no responder las preguntas. Probablemente ya tuve suficiente de eso, así que mejor me dirijo hacia la otra dirección y me pregunto:


¿Qué es Angular.js?

Voy a hacer el esfuerzo de decir lo que es Angular.js sin un análisis previo, aunque no pueda dejar de mencionar que voy a construir un significado, pues no es lo que realmente significa ni nada lo será, o bien, podría ser que nunca nada lo sea.

Angular.js es un lenguaje que se está utilizando mucho para procesar consultas del lado del cliente. Para comprender eso, grosso modo, diré que del lado del servidor hay un webservice y me gustaría decir que del lado del cliente no hay ni picha (esto tiene que ver con una duda que me quedó en el inconsciente, sobre cuánto debería resolverse del lado del servidor), pero sí lo hay. Para seguir haciendo el esfuerzo de irme por el lado del cliente, quiero seguir indicando que Angular.js utiliza para ir resolviendo -algo que me ilusiona mucho- un paradigma -paradigma que me ilusiona todavía más- llamado Modelo Vista Controlador, de modo que podemos separar las responsabilidades; cada uno de los componentes que se han venido depurando como los componentes principales de una aplicación cualquiera, en este caso, el Modelo, la Vista y el Controlador.

Imaginémosnos lo que se hace con los legos: cada lego es un modelo, la construcción final es la vista y el controlador es la persona que arma. Si orientamos esto a la programación, la persona ya no es el controlador, sino que es la que crea el modelo, la vista y el controlador; el controlador hace el papel que haría una persona que construye una construcción de legos; entonces, el lego en sí, con cualquiera de sus formas es el modelo y puede traducirse en cualquier consulta que se realice a la base de datos, la vista es el resultado final de lo que hace el controlador con cada uno de esos legos y esa es la forma más sencilla en que lo pude ver.

Hay consideraciones que no me han interesado y sin embargo debería darles su forma inicial; por ejemplo, insertar datos tendría que ver con el modo en que el controlador tendría que insertar datos en la base de datos, y esto generaría algo en la base de datos que no quedaría manifestado en la vista, al menos no necesariamente de inmediato. ¿Cómo expresar esto de modo que pueda ser comprendido por cualquiera? No me interesa.

Lo cierto es que pareciera que ahí se acabó la deconstrucción y se realizó al fin una construcción. Habría que ser muy valiente como para quedarse con una conclusión final.
No me está ayudando el Fresco Leche que me tomé, pues me está dando una sensación de completud, cuando realmente lo que toca, ahora sí, es entrar a reflexionar sobre lo que hay que saber de Angular.js y ahí el sentido de realidad golpea: casi no sé nada. Sé que con Angular.js puedo construir del lado del cliente una estructura Modelo Vista Controlador correcta, o sea, respetuosa de tal paradigma. Sin embargo, no tengo la menor idea de la letra menuda, no sé que hay que ir a hacer allí. Y tendré que ir a buscarlo.

No se logró terminar de deconstruir, sin embargo, eso es una dicha, pues habría que haber ido hasta la muerte deconstruyendo; más bien se logró una fusión, decir por qué se considera que fue lograda es imposible, pero da la sensación de que por ahí hubo un encuentro entre las capacidades del análisis y el tema de la síntesis.

Se quiere creer que hubo ambos y que el resultado de ambos es “quiero saber lo que sucede con Angular.js”, pero por otro lado se tiene el impulso de afirmar “no me interesa la letra menuda”. ¿Qué esfuerzo implica dedicarse a saber? Tendría que admitir cansancio, pero parece necesario decidir no estar cansado, en la medida de lo posible, caminar la milla extra y encontrar la letra menuda.


El problema es que no se sabe qué hay en la letra menuda y podría ser que el resultado de la búsqueda fuera decepcionante. Hace unos días estaba viendo el título de un artículo que indicaba cómo cuando alguien va a estudiar una carrera, normalmente va a ciegas, pues no conoce a fondo de qué se trata. Puede tener una idea, pero la deconstrucción (ahora sí, abusando del término), está dentro de la carrera, metiéndose a estudiar. Es el miedo a lo desconocido; pero aun más a la inversión de tiempo: ¿De qué servirá entrarle a estudiar esto en vez de saborear las mieles de los resultados inmediatos que genera el hecho de poder meterse a ver cómo, por ejemplo, una interfaz se genera a partir de un webservice que se crea con facilidad?